Aunque desde hace semanas el exceso de trabajo mantenga mi cabeza ocupada la mayor parte del día llegando a convertirse en pesadilla,
aunque sean escasas las horas de sueño y descanso,
aunque el agotamiento tanto físico como mental sólo me exijan vacaciones,
aún así siento un descanso y calma interior.
Descanso de ti, de esos sentimientos que se despertaron contigo y no te recuerdo con tanta intensidad.
Se que estoy en la recta final, que ahora me toca poder olvidarme del trabajo, descansar de la rutina, de las prisas, de los madrugones… pero también se que volveré a encontrarte y se avivarán mis miedos, porque me doy cuenta que llegará el momento en el que volveré a hallar tu mirada, y serán tus ojos los que me harán ver que el olvido se olvidó de mí dejándome tu recuerdo clavado en mi alma.