Aunque desde hace semanas el exceso de trabajo mantenga mi cabeza ocupada la mayor parte del día llegando a convertirse en pesadilla,
aunque sean escasas las horas de sueño y descanso,
aunque el agotamiento tanto físico como mental sólo me exijan vacaciones,
aún así siento un descanso y calma interior.
Descanso de ti, de esos sentimientos que se despertaron contigo y no te recuerdo con tanta intensidad.
Se que estoy en la recta final, que ahora me toca poder olvidarme del trabajo, descansar de la rutina, de las prisas, de los madrugones… pero también se que volveré a encontrarte y se avivarán mis miedos, porque me doy cuenta que llegará el momento en el que volveré a hallar tu mirada, y serán tus ojos los que me harán ver que el olvido se olvidó de mí dejándome tu recuerdo clavado en mi alma.
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Hay recuerdos que duran un millón de años y olvidos que no alcanzan nunca a asfixiar el recuerdo, por mucho que uno lo intente, por mucho que se empeñe, por mucho tiempo que pase. Tal vez porque el sentimiento que se despertó una vez jamás llegó a morirse del todo. Pero, ánimo, porque aunque uno no llegue a alcanzar nunca el olvido (¿Cuánto puede durar un olvido?), deja el recuerdo lento, dormido en algún rincón del alma y sigue viviendo. Porque no hay otra forma de seguir... 1 Besiño
Se que tienes razón, y que hay recuerdos que ni el olvido puede extinguir.. pero ¿cuándo deja de doler?
1 beso.
No sé si en realidad deja de doler. El dolor queda como en sordina, oculto, como un rumor. Y aunque uno continúa, viviendo otras vidas, construyendo otros sueños, tengo la sensación de que siempre queda ahí ese dolor lento, como una bestia rugiente que en cualquier momento pudiera despertar. Sólo puedo asegurarte una cosa, con el tiempo no duele igual. No desesperes, ya llegará ese tiempo... 1 Besiño